Las
sustancias nutritivas presentes en los alimentos son: hidratos de carbono,
lípidos (grasas), proteínas, vitaminas, minerales y agua.
Cuando
se habla del valor nutritivo de un alimento se hace referencia a la
cantidad de sustancias nutritivas que se pueden encontrar en su composición.
Para
que sea más fácil mantener una alimentación adecuada conviene conocer los
nutrientes, la función de cada uno y en qué alimentos se pueden
encontrar.
Calorías
Los
alimentos también proporcionan las calorías necesarias para mantener la
actividad. Éstas se obtienen a través de los procesos que sufren las sustancias
alimenticias en el organismo.
Es
necesario consumir alimentos calóricos varias veces, pero la cantidad depende
del gasto energético que se realice. Entre los alimentos calóricos se
encuentran los azúcares.
Hidratos de carbono
Éstos
reciben también el nombre de carbohidratos o glúcidos. Son una de las
fuentes básicas de energía. Es necesario consumirlos varias veces a lo largo
del día para que no se agoten las reservas y la persona se quede sin energía.
Son
alimentos ricos en hidratos de carbono: los cereales, el pan, la pasta, la
harina y las patatas. Un consumo excesivo puede dar lugar a problemas como la
obesidad o el aumento del colesterol y de los
triglicéridos.
Lípidos
Las
grasas son junto con los hidratos de carbono la principal fuente energética del
organismo, pero también ayudan a mantener la temperatura y absorber ciertas
vitaminas. Las grasas pueden clasificarse en saturadas y no saturadas.
Las
grasas saturadas suelen tener un origen animal y presentarse en estado
sólido, por ejemplo el tocino, la mantequilla o la carne roja. Las no
saturadas suelen proceder de organismos vegetales como el aceite de oliva o
la margarina.
Ambos
tipos de grasas son necesarios, pero el exceso de las saturadas, más difíciles
de asimilar para el organismo, puede causar problemas de salud como la
obesidad.
Proteínas
Son
uno de los componentes principales de los tejidos del cuerpo humano. Pueden
tener un origen animal como la carne, el pescado y la leche o vegetal como por
ejemplo los frutos secos y la soja.
Ingerir
más proteínas de las necesarias puede provocar en el organismo un desgaste,
debido a que para quemarlas se necesita un esfuerzo mayor y, además, tras su
eliminación pueden dejar residuos tóxicos.
Vitaminas
No
aportan energía, pero son necesarias para que otras sustancias puedan ser
asimiladas. No se requieren en grandes cantidades, pero la falta de alguna de
ellas puede acarrear graves problemas para la salud.
Se
encuentran vitaminas en los alimentos frescos, sobre todo en frutas y verduras.
Existen alimentos ricos en una determinada vitamina, como por ejemplo las
naranjas en vitamina C. Algunas vitaminas, consumidas en grandes cantidades,
pueden resultar tóxicas.
Minerales y agua
Son
minerales el sodio, el potasio y el hierro, entre otros. Son necesarios, por
ejemplo, para la formación de tejidos. La carne, los huevos y las lentejas son
ricos en hierro; sin embargo, los mariscos y el pescado son ricos en yodo.
El exceso de algunos puede causar intoxicación u otros
trastornos. Pero si se carece de un mineral como el calcio puede aparecer enfermedades
que afectan a los huesos como la osteoporosis.
Agua
Es
el componente principal del cuerpo, pues más del 70% de los tejidos
están formados por ella. Debe considerarse parte esencial de la alimentación.
Generalmente, se recomienda beber dos litros al día.
Si
se bebe poco agua, el organismo corre el riesgo de deshidratarse. La
cantidad de agua debe ser mayor cuando las temperaturas son altas o se realiza
mucho desgaste energético.
Observaciones
Un
tipo de lípidos son los ácidos grasos omega-3 y omega-6. El consumo de ambos es
necesario, pero siempre con moderación. Son ricos en omega-3 los
pescados azules y en omega-6 algunos aceites vegetales
Parece
que el consumo de ambos reporta beneficios como la no coagulación de la
sangre. Esto disminuye el número de trombosis u otras enfermedades del sistema
cardiovascular.
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