Una
dieta es un conjunto de hábitos o costumbres alimenticias. Existen
dietas para adelgazar y para engordar, puestas por un médico a causa de una
enfermedad o para limpiar el organismo, entre otras.
En
general, la dieta que predomina en la sociedad es poco saludable. Se basa en un
consumo excesivo de alimentos precocinados y presenta una carencia de alimentos
frescos.
Consejos para mantener una
dieta equilibrada
·
Comer de todo en la
cantidad adecuada, pues es necesaria la ingesta de alimentos variados de forma
equilibrada.
·
Consumir más alimentos
frescos, sobre todo, frutas y verduras. El tiempo y el estrés de la sociedad
moderna llevan a consumir demasiados alimentos precocinados y artificiales, que
normalmente tienen demasiadas grasas saturadas.
·
Aprender a cocinar poco
a poco. Es más saludable y también puede ser más barato.
·
No abusar de la carne
roja (ternera, cerdo y cordero), aunque sea necesaria, no debe ser el único
alimento. Las legumbres, el pescado, las hortalizas y la carne blanca
(pollo, pavo, etc.) deben ser una alternativa real.
·
Cocinar con aceite de
oliva y otros aceites vegetales en lugar de con grasas de origen animal.
Todos
estos buenos hábitos han sido extraídos por los científicos de la dieta
mediterránea porque consideran que reporta grandes beneficios para la
salud.
Si
se une a estas costumbres una actividad física regular, se producirá una mejora
de la calidad de vida, la forma física y el aspecto. Así mismo, disminuirá el
riesgo de contraer enfermedades como las cardiovasculares.
Dietas para adelgazar
A veces, no se trata sólo de mejorar las costumbres
alimenticias o el aspecto, sino que existe un problema de sobrepeso u obesidad.
En estos casos conviene consultar al médico especialista (endocrinólogo).
Las
dietas impuestas por los médicos suelen basarse en el control de las calorías
que pueden consumirse cada día, dependiendo entre otras cosas de la edad o la
actividad física del paciente.
Otras
dietas asignan una puntuación a cada alimento para que así el paciente,
sabiendo cuál es su tope de puntos, se diseñe menús más variados. La ventaja de
esta dieta es que al no ser tan estricta y monótona existe un menor fracaso en
su seguimiento.
Dietas por enfermedad
Existen
personas cuya dieta no se debe al sobrepeso sino a que tienen una enfermedad.
En estos casos sólo el médico está capacitado para indicar la dieta a seguir.
Algunos ejemplos de enfermedades relacionadas con la alimentación son:
·
Colesterol alto: se debe reducir el consumo de ciertos alimentos
ricos en grasas saturadas como la carne roja, la mantequilla o el marisco. Por
otro lado, es necesario comer más alimentos como el pescado azul, aceites
vegetales, frutas y verduras.
·
Diabetes: las personas con esta enfermedad deben evitar los
alimentos con mucha glucosa (azúcar) y respetar de manera estricta los horarios
de las comidas, por lo general cinco al día.
·
Obesidad: consiste en un exceso de grasa, manifestado en el
aumento de peso y con consecuencias negativas para la salud como el mayor
riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares (corazón y sistema
circulatorio).
·
Hipertensión: las personas cuya presión arterial es
elevada deben respetar una dieta, por lo general, baja en sal. Además suelen
tener que suprimir otros alimentos indicados por el médico, dependiendo de cada
caso.
Obesidad mórbida
Las
personas que padecen están enfermedad tienen un peso muy por encima de lo
saludable. Se trata de una obesidad extrema que no suele remitir con
dietas.
Además
de los trastornos físicos que produce como la hipertensión, crea problemas de movilidad
y puede llegar a dificultar la vida social y laboral de la persona. Su tratamiento
requiere en muchos casos una intervención quirúrgica.
Intolerancias alimenticias
·
Intolerancia a la
lactosa: se debe evitar ingerir
cualquier producto lácteo. Existen en el mercado leches especiales para estas
personas como por ejemplo la de soja.
·
Los celiacos: deben evitar el gluten, componente que se encuentra
en muchos cereales. Tienen que ser muy cuidadosos, pues muchos productos
farmacéuticos u otros alimentos manipulados por el hombre llevan gluten, aunque
sea en pequeñas cantidades.
·
Alergias a
determinados alimentos: se debe
evitar aquel alimento que produce reacciones alérgicas en el individuo, como
puede ser la miel o el marisco.
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