Consejos para mantener una
dieta equilibrada
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Comer de todo en la
cantidad adecuada, pues es necesaria la ingesta de alimentos variados de forma
equilibrada.
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Consumir más alimentos
frescos, sobre todo, frutas y verduras. El tiempo y el estrés de la sociedad
moderna llevan a consumir demasiados alimentos precocinados y artificiales, que
normalmente tienen demasiadas grasas saturadas.
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Aprender a cocinar poco
a poco. Es más saludable y también puede ser más barato.
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No abusar de la carne
roja (ternera, cerdo y cordero), aunque sea necesaria, no debe ser el único
alimento. Las legumbres, el pescado, las hortalizas y la carne blanca
(pollo, pavo, etc.) deben ser una alternativa real.
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Cocinar con aceite de
oliva y otros aceites vegetales en lugar de con grasas de origen animal.
Todos
estos buenos hábitos han sido extraídos por los científicos de la dieta
mediterránea porque consideran que reporta grandes beneficios para la
salud.
Si
se une a estas costumbres una actividad física regular, se producirá una mejora
de la calidad de vida, la forma física y el aspecto. Así mismo, disminuirá el
riesgo de contraer enfermedades como las cardiovasculares.
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